Desde chiquita sabia la diferencia abismal que habia con los paquetes de fideos del supermercado porque mi abuela amasaba para toda la familia y cuando podia yo metia mano tambien y la ayudaba.
También aprendió mi mamá pero como los domingos no tiene muchas ganas de ponerse a amasar decidi ocuparme yo.
Lo increible es que con unas pocas veces de practica le tomé la mano y son un manjar.
